´Hay una cosa que se llama tiempo. Es como un bicho que anda y anda´

´Hay una cosa que se llama tiempo. Es como un bicho que anda y anda´

Y el problema no es que ande. El problema es que su andar es limitado. Y nos transcurre casi todo tomándolo por cierto, dándolo por hecho. Cuando no tenemos una sola hora que perder. Ni una sola hora que desaprovechar. Para explorar caminos diversos de los que hemos transitado, caminos que nos lleven a conocer otras vidas, otras formas, otras culturas. O para los que, como yo, hacemos las cosas medio al revés, medio en sentido contrario y empezamos por el final motivados por el pánico de que no vayamos a llegar, sin esperar turnos, no tenemos una sola hora que malgastar para recuperar lo que nos hemos saltado. So, take the plane. Hit the road.

Dress for who? Dress for no one.

Dress for who? Dress for no one.

Comúnmente, se impone la idea de que nuestra particular selección de ropa está asociada a la necesidad de causar un impacto. Ya en alguien más, ya in ourselves.
Personalmente, me gusta pensar en la elección de ropa que cada día hago, como una manera effortless de poner en telas, colores, formas, texturas lo que soy. Como la más autentica forma de reconocerme, asimilarme y traducirme. Así. Sin mucho esfuerzo.